LA MONEDA MEDIEVAL AVILESINA, A TRAVÉS DE SUS DOCUMENTOS

Avilés Fue una de las poblaciones pioneras en usar moneda legal española, acuñada en los reinos cristianos. Justifica esta hipótesis el hecho de que el primer Fuero de la Villa fuera otorgado en 1085,  por Alfonso VI, primer rey cristiano que acuñó moneda, ratificado, 70 años después, por su hijo, Alfonso VII. en enero 1155.

La vida de la moneda era transitoria: Cuando el valor intrínseco superaba al nominal, se retiraba, se fundía y se emitía otra nueva, adecuada al índice de la vida, avalada por el Soberano emisor, algunos de los cuales se citan en los  documentos de la colección diplomática del Ayuntamiento de Avilés:

- Alfonso VI, ya citado, que nació en 1040 y murió en Toledo el 1 de julio de1109, es el primero, por orden dinástico, que aparece en los documentos.       

 - Alfonso VII (Caldas  de Reis, (1105 -1157). Acuñó dineros de vellón, con su retrato y la cruz de brazos iguales, entre los años 1134 y 36.

- Alfonso X (Toledo,1221 – 1284), estableció el nuevo sistema de oro, con la dobla, al peso y la ley de la almohade, dividida en dos medias doblas y cuarto de dobla, con leyenda cristiana, amén de los dineros de guerra, para sufragar la que tuvo con su hijo Sancho.

- Sancho IV (1257 – 1295). Acuñó dineros cornados (coronados), con su retrato coronado y doblas, cuyo peso era 44,7 grs.

-  Fernando IV (Sevilla, 1285 – 1312). Emitió la dobla de a diez, en oro, con peso de 44,7 grs. y 70 milímetros de módulo, en varias cecas, el 24 de octubre de 1297, que circuló, en paridad, con las de su padre, Sancho IV.

- Alfonso XI (Salamanca, 1311 – 1350). A partir de este monarca se acuñaron dineros cornados y novenes. Un maravedí valía, en su época, diez dineros novenes y seis dineros cornados.

- Pedro I (Burgos, 1334 – 1369). Puso la moneda de plata en relación con el oro. Instauró el real de mucha importancia y duración numismática.

- Enrique II (Sevilla, 1333 – 1379). Acuñó monedas con la leyenda ENRICUS DEI GRACIA REX CASTELLE, por ambas caras, entre 1369 y 1373.

- Juan I (Épila, Zaragoza, 1358 – 1380). Labró el llamado “Agnus Dei”. Por una cara tenía una Y coronada, y por la otra el cordero de San Juan Bautista.

-  Enrique III (Burgos, 1379 – 1406). Acuñó moneda en Sevilla, con el anverso: ENRICUS REX CASTE y en el reverso: ENRICUS REX LEGIO. La media blanca pesaba 0,90 gramos y medía 18 milímetros de diámetro.

- Juan II (Toro, 1405 -1454). Siguió el sistema de su padre, Enrique III.

-  Enrique IV (Valladolid, 1425 – 1474). Erigió una ceca en Segovia, en 1455, donde acuñó monedas de oro, con valores de 50, 10, 5 y ½ enriques, moneda ésta acuñada por el citado monarca, cuyo valor equivalía a la dobla. También emitió la blanca, con la leyenda ENRICUS.CARTUS.REX.CA, acuñada en  Segovia, con un diámetro de 25 mm.

Y, por último, Isabel y Fernando, Reyes conjuntos, a partir de su boda, celebrada en Valladolid, el día 19 de octubre de 1469, de los cuales no aparece ninguna moneda en los últimos seis documentos (15 de enero de 1479; 30 de marzo de 1481; 12 de febrero y 22 de mayo de 1488; 20 de enero de 1489 y 20 de junio de 1495).

 Y con  ellos se cierra la Edad media.

La primera noticia de dinero nos la da el “Fuero de Avilés”, otorgado por Alfonso VII, confirmando otro anterior de su abuelo Alfonso VI,  fechado en enero de 1155. En el artículo 1º nos habla de solidos y denarios. En efecto Alfonso VI creó dos fábricas de moneda: una en Toledo y otra en León. Las monedas acuñadas aquí se denominaron denarios regis y consistían en una aleación de plata y cobre, llamada vellón. El sueldo equivalió, en su día a doce dineros de a cuatro (o seis meajas). En el artículo 43º y último del Fuero aparece el solido purissimi argenti, como sentencia de incumplimiento de la carta, apareada con la de excomunión canónica, que hacía más mella en los infractores.

En marzo de 1266, el Concejo de Avilés concede carta de vecindad a un matrimonio previo pago de VI soldos de bonos dineros leoneses, pagaderos por San Martín, cuya festividad se celebra el 11 de noviembre. Fue una de las clasificaciones del sueldo. Equivalía a 6 sueldos burgaleses, o 12 pepiones, moneda ésta que  Alfonso X fijó en 1/18 del  metical. Se acuñó en plata y pesaba 3,10 gr.

Catorce años después (21 de junio de 1280) aparecen  los morabetinos de la moneda de primera guerra de Granada (1264-1265), por otorgamiento de vecindad. Esta moneda fue acuñada por Alfonso VIII de Castilla (1158 -1214) y por su hijo Enrique I (1204 – 1217). Los de Alfonso eran de oro, con peso de 3,8 gr. y diámetro de 25 mm. En ¼¼el anverso figura una cruz y la inscripción ALF.

Con fecha 1 de marzo de 1281, se les concede vecindad a unos moradores de Colantrero, por el precio de cuatro sueldos de la moneda blanca nueva. De tener alguna relación con la nota aparecida debajo de CCLX maravedís de la moneda de la guerra, el sueldo mencionado equivaldría a 65 maravedíes por unidad. Debió ser muy efímera la circulación de esta moneda, según un documento de Sancho IV, fechado en 6 de agosto de 1288, donde se confirma que “é toda la otra moneda blanquella de la guerra que solia correr fasta agora, que sea abatida, que non corran a ninguna cosa sino a marco”. Fue Alfonso X, quien acuñó esta moneda.

Dos días después de los susodichos mes y año del anterior, se confirma el asentamiento de un matrimonio de Colantrero, valorado en XVI dineros de la moneda nova blanca, “que ora corre o de moneda que tanto vala”, lo cual confirma que coexistían, en curso legal, otras monedas equivalentes. Acuñada por Alfonso X, en 1271. Anverso: ALF REX CASTELLE. Reverso: ET LEGIONIS.

El 7 de agosto de 1281, un documento hace mención a sueldos de la moneda de la primera guerra, por otorgamiento de vecindad. Parece que se refiere a las acuñadas por Alfonso X, de noventa dineros el maravedí. Acuñado en oro, pesaba 0,90 gr. (0,17 de plata).

Cuatro documentos, datados en 20 de diciembre de 1281, a febrero de 1286, informan de cantidades pagadas en sueldos de moneda blanca nueva, por concesiones de vecindad. El sueldo acuñado, por vez primera en Barcelona, valía 12 dineros y pesaba 3 gramos. Parece que también se acuñó en León, con el mismo valor.

En 10 de agosto de 1286, el Concejo de Avilés arrienda a un vecino, la renta del diezmo de la madera que pasase por su puerto, renta que les concedió Sancho IV, por cinco años, “é devedes nos a dar cada uno de estos años por rienda çient libras de la moneda blanca quel Rey Don Alfonso mandó fazer a XL dineros cada libra, o de moneda que tanto vala”. Este Rey, Alfonso X,  acuñó moneda de oro y fracciones.

En sucesivos documentos fechados en 23 de octubre de 1289, a 21 de diciembre de 1302, se nombra al maravedí de moneda blanca del Rey Don Fernando, o maravedises leoneses, como moneda de pago por sanciones en el incumplimiento  de órdenes u otorgamientos de vecindad. Fueron acuñados en León y Salamanca, por Fernando II y Alfonso IX. Sancho IV usó esta moneda a favor del concejo de Valdeón.

El 14 de agosto de 1307 alude un documento a  “maravedis de la moneda blanca quel rey Don Fernando mando fazer”.  Valía, según el documento, “onze dineros menos terçia de un dinero el maravedi”.

En 3 de enero de 1309 se alude a una condena de mil soldos de puro agent (sic). Probablemente el peso de un sueldo de moneda andalusí, o de plata en pasta.

El maravedí de moneda blanca del rey Don Fernando, sigue apareciendo, como moneda de curso legal,  en documentos datados en 26 de junio de 1303; a de 31de marzo de 1496.

Advertisement

Deja un comentario

Fill in your details below or click an icon to log in:

Logo de WordPress.com

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out / Cambiar )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out / Cambiar )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out / Cambiar )

Connecting to %s


Seguir

Get every new post delivered to your Inbox.